miércoles, 8 de enero de 2020

Temas, temas y temas... ¿Cómo personalizarlos?

Hola, hola!

Primera entrada de 2020. ¡Feliz año!

¿Hablamos del temario?

Como novatos es una de las grandes dudas. ¿De dónde lo saco? ¿Cuál es mejor que cuál? etc. Bueno y como no tan novatos, ayer me preguntaron por un temario de una especialidad que no controlo y me quedé totalmente bloqueada con qué decir o aconsejar (y ahora estoy aquí, qué ilógico Plumita, bueno... tú intentalo)

Primeros pasos: pide los temas de prueba a las academias, vete a una librería para echar un vistazo a los típicos libros de temario e... intenta hacerte con el mayor número posible de ellos. 

Mi primer año me centré en resumir el de Cenoposiciones que era mi academia por aquel entonces. 

Mi segundo año, esta vez con Orientación, intenté hacer lo mismo (una un poco cabezona). 

Mi tercer año no cuenta... eso fue un desastre y no salieron las oposiciones.

Mi cuarto año, otra vez Orientación, ya fue otra cosa. Entre amigos y unas cosas y otras, tenía en mis manos unos cuatro temarios. Elegí mi temario base, en esta ocasión el de mi preparadora y lo modificaba con los demás. ¿Qué un apartado no me acababa de cuadrar? Leía el resto de los temas e iba haciendo puzzles. Eso sí, a 68 temas y un año de preparación, el tiempo no era suficiente para hacer el puzzle que me hubiese gustado. No nos debemos quedar tampoco en los temarios, os pongo un ejemplo; aquel año salía un documento nuevo, el CIE 11. Hay que estar atentos a posibles novedades de legislación, temario o cambios en general.

Mi quinto año (y definitivo) tuve una de las mayores suertes que me he podido imaginar. Me encontré con una amiga, compañera de viaje y repartimos el trabajo. Nos dedicamos, con tranquilidad, a rehacer el temario hasta enero. Todas las semanas cada una nos leíamos dos-tres temas de los temarios que teníamos asignados. No teníamos temario base. Cogíamos el título de tema y decidíamos cuál de los que habíamos leído estaba más completo o nos encajaba mejor. Al acabar, teníamos un puzzle bonito pero había que pegarlo, redactarlo con lógica y también acordarse de poner una Introducción y una Conclusión. Para nosotras, lo más complicado.

Con la Introducción, yo os aconsejo que intentéis que sean parecidas, que sigan el mismo esquema; os puedo asegurar que ayuda mucho a memorizarla. En mi caso, la Conclusión  la hacía sobre la marcha, aunque eso sí, tenía una lista de frases que podía citar en ellas.

¿Estudiamos el temario?


No nos queda otro remedio.

Muchas veces me habéis preguntado cuál era mi método de estudio y creo que incluso hay alguna entrada por aquí pero voy a intentar resumirlo un poco. 
Al principio me resultaba muy complicado el estudiar los temas con mucho tiempo porque se me olvidaba. Lo que estudiaba y me sabía a la perfección una semana, en dos estaba en otro continente pero en mi cerebro no. 
Así que me centré en los siguientes pasos: 
  1. Leer: con lápiz y mucha atención, marcando aquellos aspectos que me llamaban la atención para bien o para mal.
  2.  Subrayar: con mi código de colores. El año pasado lo tuve que ampliar un poco, tenía más subapartados que nunca. Me ayuda a tener las cosas claras con un golpe de vista pero además, lo mantengo en todo. No solo se subrayan los temas, también los esquemas. 
  3. Resumir: logré resumir todos los temas en la libreta de Pizpiretia. Cada tema me llevaba unos 2-3 folios. Es decir, de 20-40 se quedaban en 2-3 (llamadme loca pero entran mejor por los ojos)
  4. Escanear los resúmenes: con una app (CamScanner) escaneé todos los resúmenes para imprimirlos en todos los formatos que os imaginéis y poder modificarlos, pintarlos, subrayarlos, escribir encima, tachar... vamos, hacer todas las guarrerías que no me atrevería a hacer con los originales. Además, así podía empezar de cero cada vez que quería repasar el tema. 
  5. Un folio, solo un folio: hacer un esquema de los puntos principales de cada punto y solo podía ocupar (¿¿¿lo adivináis???) un folio, preferiblemente solo una cara. 
  6. Esquematizar
  7. Esquematizar
  8. Esquematizar: tres o mil veces porque esquematizaba de todas las formas posibles: en aplicaciones de ordenador, en una libreta, en un folio A4, en un folio A5... lo que encontrase por el camino.
  9. Repetir: al final mi sistema de memorización se basa en eso, repetir y repetir y repetir. Lo que más me costaba era fijar la línea de desarrollo del tema pero después de los esquemas y esquemas y... esquemas, la tenía más clara. 
Mi único consejo real es que no lo memoricéis al 100%, que no seáis un lorito que vomita lo que ha leído. Desarrollarlo por vuestra cuenta, redactarlo con vuestro estilo personal y ganaros al tribunal.

Nos vemos en la siguiente con... ¡los supuestos!
Besooootes




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